lunes, 10 de noviembre de 2008

¿Dónde jugarán los niños?

Raúl Méndez
(09-Nov-2008).-
Pensar que un domingo en un parque de la Ciudad sería un experiencia divertida, tal vez no sea así. En algunos parques como El Deán, ubicado en la Avenida Lázaro Cárdenas, el cual es uno de los más deteriorados, las áreas de juegos están invadidas por maleza, la barda perimetral oxidada, destruida y con graffiti. El Parque de la Solidaridad, en los limites de Tonalá y Guadalajara, no se queda atrás. El graffiti abunda, la ciclovía se encuentra en mal estado y los cuerpos de agua tienen lirio. El Parque Metropolitano tiene juegos infantiles deteriorados. A este paso, la pregunta es: ¿dónde jugarán los niños?

Comentarios y sugerencias: fotorreportajes@mural.com


Selva citadina. En el Parque El Deán existe hierba en el área de juegos infantiles, incluso hasta de un metro de altura en unos puntos, la cual sirve de guarida a vándalos, quienes destruyen y rayan las paredes del área recreativa.

Mal aspecto. En el Parque Metropolitano, aunque es de los menos deteriorados, algunos visitantes no se preocupan por mantenerlo limpio.

Ciclismo extremo. La ciclovía en el interior del Parque El Deán se encuentra como muchas de la calles de la Ciudad, con baches y destruida.

Inmundicia. Los canales que cruzan el Parque El Deán tienen agua verdosa y maloliente.

Puros fierros. En un área infantil del Parque Metropolitano ya desaparecieron los columpios.

Ignoran separación. En el Parque de la Solidaridad el programa de separación de basura se encuentra muy lejano de llevarse a cabo.

Alberca de desechos. El espejo de agua en el Parque de la Solidaridad está invadido de lirio, lo que refleja la falta de control de polución.

¿Vandalismo infantil? Los niños que asisten a los juegos del Parque Metropolitano conviven con el graffiti.

Foco de infección. Un depósito de llantas se encuentra en el centro del Parque de la Solidaridad, ofreciendo un mal aspecto.