lunes, 14 de julio de 2008

Se juegan la vida al volante

Por Israel Piña
(14-Jul-2008)

¿Alguna vez usted ha "correteado" con su vehículo a una ambulancia para evadir el congestionamiento vial? Para la próxima piénselo dos veces porque podría ocasionar un accidente y poner en riesgo su vida y la de los paramédicos.
Desde que prende las torretas de la ambulancia, un técnico en urgencias médicas tiene entre un 80 y un 90 por ciento más de probabilidades de sufrir un accidente vial.
Esto se explica porque la unidad "transgrede" las reglas y señales viales para llegar oportunamente al lugar del accidente, al punto donde se encuentra el enfermo o al hospital, pero también porque los automovilistas cometen imprudencias.
Nueve de cada 10 percances que sufren los vehículos de emergencia se deben a que los conductores de vehículos particulares no respetan el desplazamiento de las ambulancias.
Las cifras anteriores fueron proporcionadas por David Israel Becerra Bracho, coordinador operativo de los paramédicos de los Servicios Médicos Municipales de Guadalajara.
El caso más común es aquel en el que los choferes particulares se "pegan" o "ponen cola" a las ambulancias para sortear el tráfico y pasarse la luz roja de los semáforos con el objetivo de avanzar más rápido.
"Aunque la gente tiene ya un poquito más de conciencia al escuchar una ambulancia, seguimos teniendo gente que va atrás de nosotros y que aprovecha el ruido de la sirena para pasarse los cruces", explicó Becerra Bracho.
"Es común que vayamos nosotros al servicio y, al prender nosotros la sirena, la gente no sepa hacia dónde hacerse. Lo que deben hacer es colocar el carro del lado derecho y hacer alto total", explicó.
Hay conductores que al escuchar las torretas de los vehículos de emergencia se detienen repentinamente aunque vayan en el carril de alta velocidad, por lo que provocan alcances.
Varios paramédicos tapatíos comentaron que hay choferes que de pronto dan vueltas prohibidas para dar el paso a la ambulancia, pero más allá de ayudar, pueden provocar un accidente porque son maniobras inesperadas.
También es común que los automovilistas se cambien de carril al escuchar las sirenas, pero no miran por los espejos al maniobrar y en lugar de dejar libre el paso a la unidad de urgencias, lo obstruyen.
Al atravesar un cruce, el riesgo se presenta porque los choferes de los vehículos que se desplazan por la calle perpendicular a la vía por la que se dirige la ambulancia no escuchan los códigos sonoros.
Las principales causas de la "sordera" son los autoestéreos encendidos a un volumen elevado, los audífonos de reproductores musicales portátiles y los teléfonos celulares.
"A la hora de llegar a un cruce grande, un cruce grande como el de Federalismo y Juárez, el conductor de la ambulancia tiene que hacer casi alto total e irse acercando poco a poco, pues desgraciadamente hay vehículos que traen el sonido fuerte", resaltó el coordinador de los paramédicos tapatíos.



Así lo dijo

"Es común que vayamos nosotros al servicio y, al prender nosotros la sirena, la gente no sepa hacia dónde hacerse. Lo que deben hacer es colocar el carro del lado derecho y hacer alto total".
David Israel Becerra Bracho
Coordinador operativo de los paramédicos de los Servicios Médicos Municipales de Guadalajara