Tres personas se quejaron de heridas leves tras el enfrentamiento.
Agentes de la Dirección de Seguridad Pública del Estado enfrentaron ayer a ejidatarios de El Colli y vecinos de las colonias aledañas al Tutelar y Periférico, después de que la Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur) decidió continuar las obras del paso elevado a desnivel, suspendidas desde finales de 2007 por un amparo que promovieron los inconformes. Los trabajos seguían anoche.
Las tensiones comenzaron desde temprano: cerca de las 10:00 am, ejidatarios de El Colli y vecinos opositores a la obra vial en Tutelar detectaron maquinaria de la constructora Ral removiendo tierra sobre la lateral del Periférico, entre Prolongación El Colli y Volcán Quinceo, y solicitaron ayuda policiaca para detenerla.
La Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur) había instruido al contratista que lleva las obras a que concluya su trabajo. Esta postura coincidió con el discurso de hace una semana de Sergio Carmona Ruvalcaba, titular de Sedeur, quien afirmó ante diputados locales que no hay impedimento legal para concluir la obra.Fue necesaria la presencia de representantes del área jurídica de la Secretaría General de Gobierno y de la Sedeur con documentación del caso: presentaron a los quejosos y sus abogados un decreto expropiatorio; éstos, por su lado, presentaron una copia certificada de la suspensión obtenida mediante el juicio de amparo.Esto ocurría al mediodía. Juan Flores Mercado, ejidatario de El Colli, explicó a Público que, en virtud de que la Sedeur ha violado la suspensión judicial que debía detener las obras, “estaremos resguardando nuestra propiedad sin movernos de aquí, exigiendo la intervención de la policía para que se respete el fallo del juez”.Tras unas horas de estar removiendo tierra, cesó la actividad de la máquina. Y se mantuvo así hasta casi las cinco de la tarde.Pero, a las 15:00 horas, el caso dio otro giro. A esa hora, personal de Asuntos del Interior de la Secretaría de Gobierno llegó para facilitar a la constructora que siguiera. Ésta metió un traxcavo y quitó el toldo rojo instalado por los quejosos. Allí estaba Raúl Canseco, del departamento jurídico de Sedeur. Y también llegó cerca de una docena de patrullas al sitio, donde montaban guardia unos 50 ejidatarios y colonos.Las tensiones volvieron a desatarse. Los quejosos se negaron a retirarse y, por fin, un cuarto antes de las seis de la tarde, los policías, uno por cada manifestante, recibieron la orden de desalojar el área. La gresca acabó con tres personas que denunciaron heridas leves y tirones de los policías: Filiberto Robles Islas, Norma Patricia Robles Contreras y Patricia Mejía Lucas.Uno de los presentes, miembro de la comisión de Desarrollo Urbano del Parlamento de Colonias, Alejandro Cárdenas, relató a Público que las agresiones de los policías fueron atestiguadas por dos directores de la Secretaría General de Gobierno: Javier Lechuga Millán, de Desarrollo Político y Atención a las Problemáticas del Estado, y el de Asuntos del Interior, Alberto Cota Peña.Los funcionarios replantearon que las obras pueden seguir y que, si los vecinos quieren detenerlas, deben acudir a los tribunales. Alejandro Cárdenas recordó que fue justo en los tribunales donde obtuvieron el amparo 1361/2007, el 15 de octubre, para detener los trabajos de la Sedeur.Los ejidatarios anunciaron que se quejarán ante Derechos Humanos de las agresiones de ayer. Mientras tanto, el traxcavo siguió trabajando después de la jornada.Por la noche, la Sedeur envió cun comunicado en el que explicó que, si solicitó apoyo de la Policía del Estado, fue para “resguardar la integridad de los empleados de las empresas constructoras”. Insistió en que no tiene ningún impedimento legal para seguir las obras, porque tiene pruebas documentales que lo acreditan como posesionario del Periférico, mientras los ejidatarios “no cumplen con el requisito de posesión y titularidad que señaló la propia autoridad federal para que surtiera efecto la suspensión otorgada”
Guadalajara• Vanesa Robles/Esperanza Romero Díaz
Guadalajara• Vanesa Robles/Esperanza Romero Díaz