lunes, 14 de julio de 2008

Pavimentos

Me llama la atención la precisión del Ayuntamiento de Guadalajara para detectar el número de calles dañadas y con el pavimento hecho trizas. Seguramente por fin algún trabajador de alto rango salió por sus propios medios a circular por la ciudad: ¡es evidente que el asfalto y el chapopote y lo que le pongan encima a las brechas urbanas se encuentran destrozados!
Me sorprende el mensaje apocalíptico que nos receta Fernando Dessavre: todo está de la chingada (con perdón de los lectores) y, aunque hagamos algo, no lo solucionaremos de forma completa. ¿Alguien recuerda alguna declaración similar el año anterior o al comienzo de la administración del doctor Petersen?
Lo mejor de Dessavre, en la nota de Patricia Martínez (Ciudad y Región, 12 de julio) es que la culpa la tienen otros. Mientras, usted circúlele.

Paola S. de Arana